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martes, 17 de octubre de 2017

COMBATE ESPIRITUAL EN DESARROLLO (V). CONTRAATAQUE #2. ¿Cómo estamos nosotros frente al sufrimiento? Tristes y con temores, digamos que eso es normal. SATANÁS USA NUESTROS SUFRIMIENTOS PARA DESTRUIRNOS (Juan 10:10).



INTRODUCCIÓN:
·       En la cuarta parte de esta serie, identificamos a uno de nuestros enemigos, nuestra propia concupiscencia, la cual facilita las tentaciones de Satanás.
·       Él sigue intentando alejarnos de la iglesia usando todo el arsenal que tiene para evitar la edificación, el evangelismo y la benevolencia (pues así habrán miembros espiritualmente más débiles).


I.                SEGUNDO ENEMIGO, ES EL DIABLO Y SUS ÁNGELES.
A.    Los siguientes pasajes hablan de su intervención (1 Pedro 5:8; Apocalipsis 12:17).
B.    El cristiano y la iglesia llevan a cabo junto con los ángeles una lucha espiritual en contra de las potestades espirituales de maldad (Efesios 6.12).

II.             SATANÁS USA NUESTROS SUFRIMIENTOS PARA DESTRUIRNOS (Juan 10:10).
A.    El sufrimiento es algo propio de la fe en Cristo (1 Pedro 5:8-9; Filipenses 1:29).
B.    ¿Cómo estamos nosotros frente al sufrimiento? Tristes y con temores, digamos que eso es normal.
1.     Pero Dios quiere que sepamos que después del sufrimiento siempre viene la victoria.
a.     En Mateo 17:22, 23 Jesús habla a sus discípulos de dos predicciones sobre su muerte ¿En cuál de las dos profecías cree usted que se fijaron más los discípulos de Jesús?
1)     La primera hablaba de sus sufrimientos y muerte en la cruz (vv. 22, 23a).
2)     La segunda de su resurrección al tercer día (v.23b).
b.     Se fijaron más en los sufrimientos: “Y ellos se entristecieron en gran manera” (v. 23c).
1)     Ellos pudieron entender bien, sin ninguna dificultad la primera predicción, la de los sufrimientos y muerte del Señor.
2)     Pero no entendieron, casi no hicieron caso a la segunda profecía sobre la resurrección.
3)     Si se hubieran enfocado en la segunda promesa, hubieran enfrentado la prueba del sufrimiento y la muerte de Jesús con más gracia de Dios, con más valor y fortaleza.
2.     Dios ha hecho esas dos mismas promesas para nosotros:
a.     Filipenses 1:29.
b.     Juan 5:29; 2 Timoteo 2:12.
3.     Es natural sentir temor si estamos enfermos, con tratamiento médico, sufrir tragedias familiares, daños físicos y emocionales por la maldad, padecer hambre, etc.
a.     Pero cuando nos enfocamos más en las cosas que padecemos, Satanás intentará sacarnos ventaja (cf. 2 Corintios 2:7, 11).

CONCLUSIÓN:
·       Si podemos enfocarnos más en las promesas de Dios, confiar más en su Palabra, militando la buena milicia, aspirar más la vida eterna, seremos victoriosos siempre (1 Timoteo 1:18d).
·       Que Dios nos ayude a ser fieles, sin debilidades y nos de vida la eterna (1 Pedro 5:10-11).

martes, 10 de octubre de 2017

LAS TEMPESTADES DEL ALMA (2) A un maestro filósofo le preguntaron: ¿Quién fue vuestro maestro? Y él respondió, un perro. Lo vi al borde de un estanque de agua clara, jadeaba de sed y no se atrevía a beber.


·       En la primera parte comenté sobre el milagro realizado por Jesús cuando los discípulos estaban en la barca y el mar se embraveció y Jesús apareció andando sobre el mar (Mateo 14:22-25).
·       Hoy extraeremos algunas lecciones más sobre las “tempestades” que azotan nuestras vidas.


I.                PARA EL CREYENTE HAY OTROS TIPOS DE TEMPESTADES (ver Mateo 14:25-33).

A.    Todas las tempestades son malas, pero hay otro tipo de tempestades que se encuentran en este texto de Mateo, que muchas veces son peores que las físicas.
1.     Una “tempestad” que azota el alma, puede ser a veces, la falta de fe.
a.     Jesucristo le dijo a Pedro: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? (v. 31).
b.     La falta de fe para “romper la tempestad”, es peor que la tempestad misma.
2.     Dos hermanos estaban jugando al caer la tarde en el patio de su casa en un lugar de campo, uno le dijo al otro: “Fíjate como se mueve el sol, estaba detrás de aquellos árboles y ahora está encima”. Papá nos ha dicho que el que se mueve es la tierra, no el sol (dijo el hermano). Y el otro contestó: “yo creo lo que veo, estoy en la tierra, y la tierra no se mueve”. Pues, yo creo en la palabra de nuestro padre, es la tierra la que se mueve.
3.     Amigas y amigos, eso es la fe, la fe es creer en la Palabra del Padre. Y el Padre nos dice en el profeta Isaías 41:10 “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”
4.     Un tipo de “tempestad” es la falta de fe, otro tipo es la duda, la falta de fe nos hace caer en la duda, y la persona que duda, la que hoy cree y mañana desconfía, es una persona inestable (Santiago 1:6-8).

B.    Otra forma de “tempestad” es el miedo, el versículo 30 del pasaje de Mateo que leí, es muy importante, Pedro comenzó a hundirse cuando le invadió el miedo.
1.     El miedo, paraliza las actividades de una iglesia e inutiliza a los miembros, el miedo siempre ve las cosas peores de lo que son, el miedo nubla la razón y ciega la voluntad, el miedo nos entrega en manos del adversario.
2.     A un maestro filósofo le preguntaron: ¿Quién fue vuestro maestro? Y él respondió, un perro. Lo vi al borde de un estanque de agua clara, jadeaba de sed y no se atrevía a beber. Al acercarse a la superficie del agua, veía su imagen reflejada, y creía que era otro perro que le amenazaba y huía sin beber. Al final la sed pudo más que el miedo, y se arrojó al agua, con lo cual desapareció el otro perro y bebió a gusto. ¿De qué le sirvió a usted este incidente? Preguntaron los discípulos al maestro, y el maestro respondió: Entendí en aquel momento que, el obstáculo que impedía al perro su sed, era su propio yo.
(1)  Es decir, la falsa imagen de la ilusión del yo, una vez que esa imagen desapareció, el perro alcanzó su objetivo.
(2)  El miedo a nosotros mismos, a nuestra propia imagen, nos paraliza.
3.     Pero Cristo vino para que venciéramos el miedo y las dudas.
a.     La primera frase del versículo 32 de Mateo dice que “cuando ellos subieron”, ¿Quiénes ellos? Se refiere a Cristo y a Pedro, subieron no inmediatamente, Cristo anduvo un trecho más sobre las aguas, con Pedro de la mano, para infundirle ánimo.
b.     ¡Qué imagen! Aquellos dos hombres, tomados de la mano, andando sobre el agua de la mar en dirección a la barca. Y en cuanto Cristo estuvo en la barca, dice el texto de Mateo, que se calmó el viento, lo que debe interpretarse como un nuevo milagro.

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sábado, 29 de julio de 2017

"Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente" (Lucas 15:10).

ANUNCIO:
Diógenes Antonio Espinoza (Izq) y José Carvajal (evangelista)
El 18 de julio del presente año para la gloria y honra de Dios Padre, se bautizó para el perdón de los pecados (Hechos 2:38) y ser salvo (Marcos 16:16), convirtiéndose así en un discípulo de Cristo (Mateo 28:19) y noble ciudadano del reino de los cielos (Filipenses 3:20) DIÓGENES ANTONIO ESPINOZA TORUMO.
Muchas felicitaciones Diógenes, de parte de todos tus hermanos.
Adelante, marchando todos juntos en el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6).





lunes, 10 de julio de 2017

Las tempestades del alma pueden ser de muchos tipos, económicas, familiares, etc., todas son peligrosas para nuestra fe...


·       Hoy quiero hablarles un poco sobre el milagro de la tempestad, cuando los discípulos sobre la barca, estaban en medio del mar (Mateo 14:22-25).
·       Y como existen varios tipos de “tempestades”, las financieras, las familiares, etc., y las doctrinales.

A.   Juan 6:18, dice “Y se levantaba el mar con un gran viento que soplaba.”.
1.    Marcos dice que el Señor vio que remaban con gran fatiga (Marcos 6:48).
2.    Dice el texto que el Señor se les mostró andando sobre el mar.
3.    Llama la atención la reacción de los discípulos, dice Mateo: “Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.” (Mateo 14:26).
4.    Vamos a tomar en cuenta algunas cosas para disculpar a estos hombres:
a.    Era madrugada.
b.    La figura humana que veían aparecía borrosa.
c.     El espectáculo de un cuerpo de hombre andando sobre el mar impresionaría.
d.    Ellos además creían en los fantasmas.
e.     Y dice Mateo que dieron voces de miedo.
5.    ¡Qué espectáculo! ¿Te lo puedes imaginar? Doce hombres, discípulos de Jesús, en una madrugada dentro de una barca, con un mar embravecido, dando voces de miedo.
a.    ¿Cómo serían aquellas voces? Lástima que no las tengamos escritas en la Biblia.
b.    ¿Qué dirían? ¿Y por qué tenían miedo?
B.   Aquellas voces de miedo era consecuencia de la confusión, de confundir a Jesús con un fantasma, un ser irreal. Con ese fantasma, un ser irreal, lo confundían.
1.    ¿Me permites una pregunta? ¿Tú eres cristiano?
a.    ¿Es Cristo real para ti? ¿O todavía, es como un fantasma?
2.    ¿Y por qué dice el texto de Mateo que los discípulos creyeron que era un fantasma?
a.    Simplemente porque ellos participaban de la creencia general judía de la creencia en los fantasmas y los espíritus.
3.    En el curso de una de las apariciones de Jesús, después de la resurrección, también le confundieron con un espíritu (Lucas 24:36-40).
a.    Ellos creían en los fantasmas, y también en los espíritus.
4.    En otra ocasión, dice Lucas en el libro de los Hechos, que cuando el apóstol Pedro salió de la cárcel, y fue corriendo a la casa donde estaban los discípulos reunidos, llamó a la puerta. Leamos lo que dice Lucas en Hechos 12:13-16.
a.    Creían en las apariciones de los ángeles, creían en los espíritus, creían en los fantasmas y no creían en lo que deberían haber creído, en el poder de la oración.
b.    Porque parece una ironía que estuviesen orando para que Dios liberara a Pedro, y cuando Pedro se presenta allá, después de haber sido liberado, no creían que fuese Pedro. ¿Entonces para qué orar?
C.   Ahora, en el milagro de la tempestad, al contemplar aquella forma humana andando sobre las aguas, pensaron inmediatamente en un fantasma, se turbaron, y dieron voces de miedo.
1.    Los discípulos, en verdad, no eran muy valientes que digamos. Sabían que un cuerpo de hombre no podía sostenerse sobre las aguas, les era difícil aceptar el milagro.
a.    Marcos nos dice por qué, ¿por qué dieron voces de miedo, y por qué no creyeron en el milagro? (Marcos 6:52). La fe de los discípulos claudicó.
2.    Cristo es el refugio contra toda tempestad, cuando ellos daban voces de miedo, apareció la voz amiga.
a.    ¿Recuerdas que María Magdalena reconoció al Señor cuando oyó su voz? (Juan 20:14-16).
b.    Lo mismo pasó aquí, Cristo se da a conocer por su voz, era una voz amiga, era una voz que tranquilizaba, era una voz que infundía aliento, era una voz que remitía el miedo y que hacía renacer la esperanza. Cristo les dijo… ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! (Mateo 14:27).
3.    ¿Cómo atendemos a la voz del Señor hoy? (Juan 10:27; Hebreos 1:1-2; Efesios 3:4; Hechos 8:28).
a.    Si perseveramos en la doctrina de los apóstoles, en el culto (los cinco actos), haciendo vida en la iglesia (Hechos 2:42, 47), mostramos que hemos escuchado su voz y somos de sus ovejas.

CONCLUSIÓN:
·       Las tempestades del alma pueden ser de muchos tipos, económicas, familiares, etc., todas son peligrosas para nuestra fe, pero ninguna de ellas nos apartan inmediatamente del Señor, o al menos, así suele pasar.
·       Pero cuando un cristiano comienza a visitar o escuchar a las iglesias sectarias, se introduce voluntariamente en “tempestades” doctrinales. Este tipo de “tempestades” si te apartan inmediatamente de Cristo (2 Juan 9-11), porque te contaminas al hacerte partícipe de los demonios (1 Corintios 10:21). 


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